Los estados financieros no pueden proporcionar toda la información que los usuarios necesitan, y una entidad debe aspirar a satisfacer las necesidades más comunes de sus usuarios. Por lo tanto, se hace necesario aplicar juicios de materialidad al evaluar si la información es importante o no al preparar los estados financieros. La decisión no debería verse afectada por el hecho que se pueda disponer de más información a través de otros mecanismos.

Si bien una entidad debe poner a disposición la información financiera, ello no la limita a la entidad de la obligación de proporcionar información material en sus estados financieros.

Otro aspecto que debe tener en cuenta una entidad es el hecho de acatar los requerimientos legales y las regulaciones de cada país a fin de establecer sus juicios de materialidad. Habrá situaciones en las cuales una entidad deba proporcionar más información que la requerida por las Normas NIIF. Por el contrario, una entidad no debe omitir información, incluso si la regulación local lo permite, pues debe ceñirse a aquella requerida por las Normas NIIF.

Por lo anterior, se proponen cuatro (4) pasos que una entidad puede seguir al realizar juicios de materialidad o importancia relativa al preparar los estados financieros.

Paso 1: Identificar la información que podría ser material

La entidad debe considerar las necesidades más comunes de información de sus usuarios.

Paso 2: Evaluar si la información identificada es material

Esta evaluación implica consideraciones cuantitativas y cualitativas.

Los factores cuantitativos incluyen la incidencia del valor de una transacción o evento, así como el monto de los elementos no reconocidos, como por ejemplo, activos o pasivos contingentes. También deberían tenerse en cuenta transacciones o eventos de pequeñas cuantías que al tomarlas de forma acumulada tienen un impacto significativo en los estados financieros.

Los factores cualitativos son aquellos que hacen que la información tenga mayor probabilidad de influir en las decisiones de los usuarios. Estos pueden incluir transacciones con personas o entidades relacionadas, transacciones poco comunes o variaciones inesperadas en las tendencias.

Si bien no existe una jerarquía entre los factores de materialidad, puede ser eficiente considerar un ítem desde una perspectiva cuantitativa antes de evaluar la presencia de factores cualitativos.

Paso 3: Organizar la información identificada como material

Se pretende que la información se comunique de manera clara y concisa a los usuarios. Hasta aquí se tendría el borrador preliminar de los estados financieros.

Paso 4: Revisar si se ha identificado toda la información material

Una entidad necesita evaluar si la información es material tanto individualmente como su relación con otra información de los estados financieros. Esta revisión permite la oportunidad de considerar información desde una perspectiva más amplia y en conjunto. El resultado será los estados financieros finales.

En conclusión, el Juicio Profesional deberá sustentarse, para de esa manera dejar documentado los hechos y situaciones que se tuvieron en cuenta para no incluir el detalle de cierta información.

Edmundo Alberto Florez Sanchez – Contador Público

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