Contrapartida

De Computationis Jure Opiniones

Número 3921, noviembre 5 de 2018

Muchos auditores se quejan de la pobre competencia de algunos contadores preparadores. Quisieran que la información financiera fuera perfecta. Cuando está mal hay que luchar mucho con el cliente, lo cual hace menos placentero el trabajo y reduce la rentabilidad. También existen contables que hablan pestes de ciertos auditores. Que no hacen nada y cobran por todo. Que encargan el trabajo a personas sin experiencia. Generalmente entre colegas se tiran rayo.

La literatura académica demuestra que ambos extremos son malos. Los que no saben y los que saben mucho pueden ser quienes permitan llevar adelante o realicen prácticas contrarias a las calidades de la información.

Recientemente la American Accounting Association anunció la publicación del artículo Do Auditors Recognize the Potential Dark Side of Executives’ Accounting Competence? En su revista The Accounting Review, edición de noviembre. En al reseña se anota: “(…) Focusing on the CFOs, CEOs, and other top executives of more than 3,000 public companies, accounting professors Anne Albrecht of Texas Christian University, Elaine Mauldin of the University of Missouri, and Nathan J. Newton of Florida State University find that executives’ backgrounds as partners or managers in audit firms can substantially increase the present likelihood of financial misstatements. That prior experience, they write, “provides extensive knowledge of audit procedures and negotiation tactics. As a result, executives could use their higher-order ability to hide misstatements or to avoid current-period adjustments when the external auditor finds misstatements.” Restatements exposing the misreporting come, after all, only later. (…)” “(…) And, indeed, the study finds that accounting expertise among top corporate managers greatly increases the extent to which executive pay excesses induce financial misreporting. When auditing backgrounds were absent from top management, companies where executive pay was well above the median (at the 75th percentile) were only about 4% more likely to misstate than firms where that pay was relatively low (at the 25th percentile). But when audit-firm experience was present in executive suites, the high-pay firms were about 30% more likely than their low-pay counterparts to misstate. The professors term this the “downside to a management characteristic [accounting expertise] considered beneficial in auditing standards.” (…)”

Como en otras profesiones, resulta que el que más sabe más puede engañar, confundir, distraer.

Nuestros estudiantes deben aprender a practicar el escepticismo, a fin de probar aquello que parece indiscutible. Tienen que aprender que en materia de riesgos “de eso tan bueno no hay tanto”. Muchos se sienten complacidos de auditar ciertos clientes, muy grandes, que se precian de tener la mejor gerencia y los más altos estándares de responsabilidad social. Ojalá hubiera muchas empresas así. Mas el trabajo de un auditor es comprobar semejantes bellezas.

Hernando Bermúdez Gómez

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